Ir al contenido principal

Entradas

Postura durante la Santa Misa

Los fieles están de pie desde el principio del canto de entrada, o bien, desde cuando el sacerdote se dirige al altar, hasta la colecta inclusive; al canto del Aleluya antes del Evangelio; durante la proclamación del Evangelio; mientras se hacen la profesión de fe y la oración universal; además desde la invitación Oren, hermanos, antes de la oración sobre las ofrendas, hasta el final de la Misa, excepto lo que se dice más abajo. En cambio, estarán sentados mientras se proclaman las lecturas antes del Evangelio y el salmo responsorial; durante la homilía y mientras se hace la preparación de los dones para el ofertorio; también, según las circunstancias, mientras se guarda el sagrado silencio después de la Comunión. Por otra parte, estarán de rodillas, a no ser por causa de salud, por la estrechez del lugar, por el gran número de asistentes o que otras causas razonables lo impidan, durante la consagraci...

Deja el afán

“A [sus] discípulos les dijo: —Por eso les digo que no anden angustiados por la comida para conservar la vida o por la ropa para cubrir el cuerpo. La vida vale más que la comida y el cuerpo más que la ropa.” Lucas 12, 22 La Biblia de Nuestro Pueblo En este comienzo del sermón del monte, Jesús nos invita a abandonarnos en las manos de nuestro Padre-Madre Dios, para quien sus hijos e hijas somos las criaturas más importantes de toda Su creación. Día a día, desde que despertamos hasta que nos acostamos a dormir en las noches, nuestra mente se la pasa en proceso de analizar y preocuparse porque las cosas (materiales) que necesitamos para sobrevivir (no necesariamente para vivir) estén disponibles, estén en buen estado, o que sean las mejores. Sin embargo, de todo ese tiempo de procesamiento de la mente, ¿cuánto estamos sacando para ocuparnos (no preocuparnos) por las cosas que realmente necesitamos para vivir?, las cosas que verdaderamente tienen valor y nos ayudan a mant...

¿Insistes lo suficiente?

Jesús agregó: «Supongamos que algunos de ustedes tiene un amigo y recurre a él a medianoche, para decirle: "Amigo, préstame tres panes, porque uno de mis amigos llegó de viaje y no tengo nada que ofrecerle", y desde adentro él le responde: "No me fastidies; ahora la puerta está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para dártelos". Yo les aseguro que aunque él no se levante para dárselos por ser su amigo, se levantará al menos a causa de su insistencia y le dará todo lo necesario. También les aseguro: pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. Lucas 11, 5 – 10 La Biblia de Nuestro Pueblo E n este pasaje de San Lucas, el evangelista resalta la importancia que tienen la constancia y la perseverancia en la oración. En este proyecto de vida cristiana que llevamos es muy común que la fatiga del día a día, el desánimo de no ...

Escuchando la voz de Dios

En aquella ocasión Jesús tomó la palabra y dijo: ¡Te alabo, Padre, Señor del cielo y tierra, porque, ocultando estas cosas a los sabios y entendidos, se las diste a conocer a la gente sencilla! Mt 11, 25 (Biblia de Nuestro Pueblo)   Esta corta plegaria Jesús la proclama al Padre en una reacción jubilosa ante el resultado de la misión de los apóstoles: los pobres e ignorantes han recibido el anuncio y la realidad del reinado de Dios. En una sociedad donde el prestigio era una forma de poder y de seguridad económica, la ignorancia era considerada no sólo como ausencia de conocimiento, sino como marca sobre las personas que carecían de instrucción o enseñanza. Jesús denuncia esa falta de religiosidad: la salvación no depende de una mayor o menor pericia en la compleja interpretación bíblica, sino de la capacidad para captar el paso de Dios en la historia y de la disponibilidad de aceptar e...

La nueva humanidad, retrato de Cristo

Como hijos queridos de Dios, traten de imitarlo. Sigan el camino del amor, a ejemplo de Cristo que los amó hasta entregarse por ustedes a Dios como ofrenda y sacrificio de aroma agradable. En cuanto a la inmoralidad sexual y cualquier tipo de impureza o de codicia, ni se nombre entre ustedes, como corresponde a consagrados; lo mismo digo respecto de las groserías, porque todas estas están fuera de lugar; lo que deben hacer es alabar a Dios. Porque han de saber que ni el que comete inmoralidades sexuales, ni el impuro o el avaro -que es una forma d idolatría- recibirá una herencia en el reino de Cristo y de Dios. Efesios 5, 1 - 5 La Biblia de nuestro pueblo Cuando el Apóstol Pablo visita Éfeso, se encuentra con algunos cristianos no bien formados e inicia la labor de instruirlos correctamente. En esta cita San Pablo se dirige a pequeñas comunidades cristianas que se encuentran esparcidas en las grandes ciudades del imperio y están siendo inf...

Sal y luz del mundo

Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo. Mateo 5, 13 – 16 Biblia El Libro del Pueblo de Dios La tradición bíblica ha visto en las propiedades de la sal –dar sabor y preservar los alimentos- un símbolo de la sabiduría. Para Mateo, esta sabiduría es la Palabra de Dios, la Buena Noticia, personificado en la vida de los creyentes: “Ustedes son la sal de la tierra”. La advertencia de “si la sal pierde su sabor” sigue resonando hoy día, quizás con más u...

¡Anímate y evangeliza!

Jesús dijo entonces: «¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo? Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas». Lc 13, 18 – 19 Con esta parábola, Lucas ilustra la manera como Jesús va viviendo la experiencia de Dios como Padre y la forma como esa experiencia debe ir enraizando en la conciencia del individuo y de la sociedad. Jesús lleva la atención de sus oyentes a cosas mínimas e insignificantes como la semilla de mostaza para enseñar que, a pesar de ser algo tan ínfimo, esconde dentro de sí otras realidades muy grandes e importantes. Así se debe experimentar la presencia y la acción del reino en la conciencia y la vida de cada creyente. Vemos en esta imagen cómo una pequeña semilla se convierte en un gran árbol. Jesús nos explica que así debemos ver el Reino de Dios, ya que por pequeño que sea nuestro aporte, así como la semilla de mostaza, crece y ...